Disfunciones
sexuales
El dolor durante la actividad sexual suele tener múltiples causas, como alteraciones del piso pélvico, cambios hormonales, cicatrices, lesiones del parto, endometriosis o cirugías previas. Factores como la menopausia, los desgarros perineales o el dolor pélvico persistente pueden aumentar el riesgo, aunque no todas las mujeres los desarrollarán. Si el dolor es recurrente, apareció después del parto, limita tu vida sexual o afecta tu bienestar, es importante consultar. Una evaluación especializada permite identificar la causa y ofrecer un tratamiento personalizado.
Disfunciones sexuales que pueden beneficiarse de la rehabilitación del piso pélvico
Dolor durante la penetración (Dispareunia)
Es la presencia de dolor persistente o recurrente antes, durante o después de la penetración vaginal. Puede estar relacionado con aumento del tono muscular, cicatrices, cambios hormonales, lesiones perineales causadas por el parto o dolor pélvico persistente. La rehabilitación busca disminuir el dolor, mejorar la movilidad de los tejidos y recuperar una función muscular adecuada.
Vaginismo o dificultad en la penetración
Corresponde a la dificultad o imposibilidad para la penetración debido a una contracción involuntaria de los músculos del piso pélvico, generalmente acompañada de dolor, miedo o ansiedad anticipatoria, esto puede ocurrir durante un encuentro sexual, pero también frente a un examen ginecológico o al intentar introducir un tampón. El tratamiento kinésico se enfoca en favorecer la relajación muscular, mejorar el control del piso pélvico y facilitar una penetración sin dolor.
Dolor pélvico asociado a la actividad sexual
Algunas mujeres presentan dolor profundo durante determinadas posiciones o movimientos. Este puede relacionarse con alteraciones musculares, restricciones del tejido conectivo, cicatrices, endometriosis u otras condiciones pélvicas. La evaluación permite identificar los factores musculoesqueléticos que contribuyen al dolor.
Disminución de la función sexual asociada al embarazo y postparto
Después del embarazo o del parto pueden aparecer dolor, sensación de debilidad, miedo al movimiento, cambios en la percepción corporal o alteraciones de la función muscular del piso pélvico. La rehabilitación favorece una recuperación segura y progresiva para el retorno a la actividad sexual.
Disfunción sexual asociada a la menopausia
Los cambios hormonales pueden provocar sequedad vaginal, menor elasticidad de los tejidos y molestias durante las relaciones sexuales. La kinesiología puede contribuir mediante ejercicios terapéuticos, educación, técnicas para mejorar la movilidad de los tejidos y estrategias para optimizar la función del piso pélvico, siempre en coordinación con el tratamiento médico cuando sea necesario.
¿Qué síntomas pueden indicar que necesitas una evaluación?
Una evaluación especializada puede ser recomendable si presentas:
- Dolor durante o después de las relaciones sexuales.
- Dificultad para la penetración.
- Sensación de tensión o rigidez en el piso pélvico.
- Dolor en cicatrices después del parto o de una cirugía.
- Molestias que comenzaron tras el embarazo, el parto o la menopausia.
- Disminución de la satisfacción sexual relacionada con síntomas del piso pélvico.
- Miedo o evitación de la actividad sexual debido al dolor.